El coaching es una actitud de vida, una manera de encarar cada día y cada momento. Finalmente logré entender cuál era el libre albedrío del que me hablaban en la religión. A cada momento puedo interpretar el vaso medio lleno o medio vacío. Depende sólo de mí y en consecuencia mi felicidad. Nuestra mayor realización es que nuestros coachees puedan adoptar este cambio de actitud (con técnicas y herramientas), para ser sus propios coaches y los coaches de las demás personas con las que se interrelacionan (formal o informalmente). O sea, que la ayuda del Coach puede terminar cuando la persona considere que obtuvo los resultados que buscaba o que estará capacitada para seguir el camino solo y enfrentar de futuro todos los nuevos cambios. Porque cada día más reconocemos que lo único constante es el cambio.





