El coach trabaja básicamente desde el momento de la consulta en adelante (no hacia atrás), manejando más la interrogante "para qué" y no la interrogante " por qué ". Cuando el propósito es lo suficientemente claro, la capacidad de acción es mucho mayor y la persona/equipo encuentra su propia motivación. Facilitar al coachee que éste mismo plantee sus objetivos y planes de acción y lo estimule a que los pueda cumplir, pero no le recomendamos cómo (como hará un consultor de empresas) ni qué hacer específicamente al menos que se lo pidan expresamente, porque con el diseño del propio coachee (persona o equipo) es que se logra la verdadera transformación. Cada uno, de acuerdo a quien está siendo en ese momento, será capaz de cumplir con determinadas pautas, que de ser impuestas o sugeridas externamente podrán ir contra la propia naturaleza de la persona/equipo.





